fontana bella
Fontana Bella
Esta es la historia de la fundación de la onírica ciudad de Fontana Bella según la narran los ancianos…
Hace mucho tiempo en los años del gran cataclismo, de la llamada Última Noche del Mundo aparecieron cinco héroes cuyo rostro hasta ahora nos es desconocido, dicen que venían de la Maravillosa Ciudad de Tar, lo único cierto es que sin estos cinco, nombrados simplemente los Austin, nuestra estirpe abría desaparecido y todo esto que vemos ahora no existiría.
Las antiguas narraciones nos dicen que los Austin eran montaraces nómadas de lejanas tierras quienes se aparecían cada vez que la injusticia o el peligro amenazaban al inocente y este era el caso.
-Phillipe sal rápido- dijo la pequeña Aimeé mientras observaba el cielo.
-¿Qué pasa?- le replico su hermano -¿Porqué me despiertas?
-Rápido rápido voltea la cabeza hacia el cielo, míralo con detenimiento.
-Mmm pues al parecer vendrán lluvias suaves… como es común en esta época del año no entiendo de que te sorprendes.
Phillipe no entendió que su pequeña hermana había observado un extraño fenómeno casi imperceptible par el ojo humano y que a lo lejos, en el cielo, se alcanzaba a vislumbrar un astro distinto a nuestro satélite natural pues en este no se observaba la figura del conejo en su superficie y, al parecer, iba acercándose cada vez más a la Tierra con un resplandor rojizo en rededor.
Mientras tanto en otro punto del pueblo se llevaba a cabo una pelea
-Maldito Roy deja a Clarisse en paz.
-¿Qué la deje en paz? Si es tu hermana quien me busca, yo no tengo la culpa de eso.
-¡Cállate o ya verás!
-¿Qué apoco muy valiente? Pues demuéstrame lo que puedes hacer pero antes déjame advertirte que nunca nadie ha derrotado a un Rogers somos famosos por nuestra gran capacidad en la lucha.
-¡Ahh! Dejen de pelear, no ven lo tonto que se ven- objeto Clarisse.
-¿Qué les pasa?¿Creen qué pueden decidir sobre lo que yo quiero?¿Pues…
En ese instante se escucho un estruendo tan grande que todas las aves volaron lejos.
-¡Fuego! ¡Fuego!
La antigua casona de familia Marduck estaba en llamas y el fuego amenazaba con expandirse por toda la comarca.
-Rápido traigan agua.
De pronto una misteriosa magia cayó sobre la antigua casa y el fuego ceso de inmediato, había sido el viejo Mr. Galaxia un astrólogo seguidor del antiguo arte de la alquimia.
-Se avecina un Gran Cataclismo-dijo el viejo mientras se acariciaba nerviosamente las barbas-La profecía de La Última Noche del Mundo esta por ser cumplida.
A pesar de que la mayoría del pueblo lo creía un viejo loco también sabían que era el más sabio de la comarca y que sus palabras por mas secas y cortantes que fueran siempre estaban llenas de verdad.
-¿Qué podemos hacer?- dijo el joven Asrael
-Esperar a que los Austin regresen de su largo exilio en la ciudad de Tar, mientras tanto tenemos que avisar a todo el pueblo tenemos que huir hacia las montañas.
El caos tomo por asalto a los habitantes del pueblo y rápidamente empezaron a empacar.
-Mamá.
-Si Aimeé.
-¿A dónde vamos y porqué toda la gente del pueblo tiene miedo?
-Hija lo que pasa es que algo muy malo esta por ocurrir y si no huimos rápido a las montañas tal vez…
-¿Tal vez qué mamá? ¿Moriremos?
-Aimeé- dijo la madre sollozando y con algo de estupor por las palabras tan crudas que le había proferido su hija menor –quizá.
-Mamá, Aimeé tenemos que irnos lo más pronto posible.
-Si hijo ya vamos, alista la carreta y varias pacas de comida para los caballos será un largo viaje.
Y era cierto, el sacro refugio, conocido como Fontana, quedaba a varios días de distancia y si no lograban llegar ahí antes de la luna nueva no podrían sobrevivir a la última noche del mundo.
-Parece que ahí es- dijo Xna Yar.
-Si- le respondió Chio – al parecer no hemos llegado tan tarde como para salvar nuestro pueblo.
-Así parece, pero tenemos que darnos prisa, por lo que alcanzo a ver los habitantes de Bella ya empiezan su camino hacia las montañas´
-Si Chavo nuestras familias corren grave peligro, el camino hacia Fontana esta lleno contingencias que los podrían hacer desviarse, Wio Wio mi fiel corcel aprieta el paso.
El camino hacia Fontana flanqueaba el lago de Endor y pasaba en medio del bosque de Mogwai, lugar que según cuentan estaba habitado por gnomos y trolls así que el trayecto no era fácil y, además, la única forma como se podían abrir las puertas de Fontana era con las cinco máscaras de los Austin.
-Clarisse no es ese tu hermano.
-¿Quién Asrael?
-No, ese torpe no; tu hermano mayor ¡ah! Como le decían… Chato.
-Mm… si ¡si lo es! Al fin regreso de Tar.
-Hola hermanita como estas.
-Muy bien, ahora que estas aquí se que aún tenemos esperanzas.
-Claro, gracias por creer. Por cierto dónde esta el viejo Mr. Galaxia necesitamos verlo, el debe de decirnos exactamente que tenemos que hacer para evitar que se cumpla la profecía.
-Ya no hay nada que hacer- dijo el alquimista que al parecer estuvo escuchando toda la conversación- lo único que nos queda es llegar a Fontana y rezar a los dioses que nos salvemos, pero gracias a ustedes y sus cinco máscaras con las cuales los dioses los favorecieron este pueblo puede escapar a la desgracia.
-El camino es largo y peligroso.
-Lo se joven Rata, lo se; pero su deber como protectores de Bella, como herederos de ese gran honor de formar parte de los Austin es guiarnos a través de este largo y azaroso camino para que nuestra estirpe sea preservada.
-Y así será.
No muy lejos de hay un grupo de trolls se habían apostado a las orillas de lago Endor, en las Cuevas de Alicia y esperaban con ansia a que sus próximas víctimas llegaran.
-Tzairí al parecer nuestra cena esta en camino.
-Si mi querido Chilas todo un rebaño de humanos viene hacia acá, tendremos comida para un año.
Como es sabido por todos los trolls no pueden salir más que en la noche pues si los rayos del sol los tocan estos quedan transformados en piedra por lo que para cruzar el río Endor y adentrarse en el bosque debían de pasar a la luz del día pero desafortunadamente una serie de retrasos causados por el cansancio y el temor de la gente provoco que los bellanos estuvieran en territorio troll a la hora que estos salían de cacería.
-Austins síganme- dijo la valiente líder Chio San –debemos de cuidar a nuestro pueblo, a nuestros hermanos; estamos en territorio troll tenemos que tener cuidado, me adelantare para ver si hay peligros en derredor.
-El peligro esta aquí mi bella cena-Profirió para sus adentros el troll.
-Chio cuidado, detrás de ti.
-Maldito troll te enfrentaras a la furia de mi arco- dijo desafiante Chio – No podrás vencerme.
-¡Jajaja! Escuchaste eso Tzairí al parecer ella no me conoce.
-Eso parece, niña por si no lo sabes el es el gran Chilas señor de los trolls y amo del bosque Mogwai.
-No me importa quien sea el poder de los Austin es más grande que mil trolls.
-Parece que tendremos que darles una lección.
-Austins ¡Al ataque!
Fue una encarnizada batalla hijos míos y cuando todo parecía que estaba en contra de los hijos del gran conejo ocurrió un extraño fenómeno, a la mitad de la noche apareció el Sol, hecho que solo pasa una vez cada milenio; en ese momento todo el ejercito troll conjurado por su rey quedó hecho piedra y así se mostró que este grupo de cinco bellanos tenían el favor de los dioses.
Ya que el último de los bellanos pudo entrar a las fauces del bosque Mogwai hubo un congreso, cosa común entre aquel pueblo, para decidir hacia que parte debían de caminar; pues aunque todos sabían de la existencia de Fontana nadie sabia a ciencia cierta el lugar exacto en donde se localizaba aquel mítico refugio.
-Pido la palabra- dijo con voz firme y decidida la pequeña Aimeé.
-Eres muy pequeña para tomar partido en la Asamblea – repuso uno de los Ancianos.
-Conozco la ley de Bella y se que cualquiera puede comparecer ante la asamblea sin importar su edad, la única condición es que sea un natural del pueblo.
-Esta bien niña has demostrado tener más valor que muchos de los Ancianos habla.
-Gracias, bien pues creo que ahora que han aparecido los Austin debemos de dejarles la decisión a ellos pues mi hermano Xna y los demás han demostrado ser grandes guerreros, además de que Chio es una gran lider.
-Pero como es posible, dejar el liderazgo del pueblo a esos renegados, por mi mejor que se hubieran quedado en Tar si nunca me han dado buena espina, hasta creo que ellos son los que conjuraron el cataclismo.
-Como es posible que digas eso- expresó Roy con desagrado –no te diste cuenta de que de no ser por ellos ahora seríamos comida de troll, además sin sus máscaras nunca podremos abrir las puertas de Fontana.
-Eso es cierto.
-Si pero las leyes nos han dado a los Ancianos y a la asamblea el único control del destino de Bella.
-Creo que es tiempo de cambiar las leyes. Quién esta a favor de la propuesta de Aimeé.
-Todos.
Como dice el dicho “vox populi vox dei” así que el grupo de los Austin tomo el liderazgo del pueblo y lo guió hacia Fontana siguiendo solo sus instintos. Desgraciadamente solo faltaban dos días para la luna nueva y el camino aún era muy largo por lo que no había espacio para errar el camino.
-Buenas tardes mis queridos humanos que los trae por mis territorios.
-Venimos en busca de la antigua fortaleza de Fontana para salvarnos del cataclismo que se avecina- habló Xna.
-Pues la tienen en sus narices.
-Eso ya lo sabemos pero no tenemos una idea de cómo podemos entrar y la última noche del mundo esta por llegar.
-Pues quizá yo pueda ayudarles pero a cambio quiero un pequeño regalo.
-No le hagas caso Xna sabes que los duendes son tramposos.
-Si Chio lo se pero no tenemos otra alternativa, pero como tú eres la líder tu decide que hacer.
-Me dejas entre la espada y la pared amigo pero tienes razón tendremos que confiar en este mequetrefe.
-Entonces le harán caso al viejo Rucci.
-Si no hay de otra.
-Y no la hay. Bueno pues primero quiero mi pequeño presente, saben soy un duendecillo con mil años sobre este mundo y ya no soy lo que era hace seiscientos años, ahora soy viejo y me canso con facilidad.
-Déjate de historias y dinos rápido que quieres.
-Bueno bueno, al parecer los jóvenes de hoy en día son muy desesperados. Pues ven aquel árbol, el que tiene los frutos de oro.
-¿El que esta solo en medio del llano?
-Ese precisamente.
-¿Qué quieres de él?
-Pues solamente que me traigan siete de sus frutos.
-¿Eso es todo?
-Sí.
-Hecho.
Al ver la supuesta facilidad de la empresa Chato decide que el sería quien fuera por los frutos dorados pero lo que no sabía es que ese árbol estaba maldito y pues aquel que se atreviera a tomar aunque sea uno de ellos caería bajo una maldición de eterna donde no se podría alejar más allá de la llanura hasta que alguien más tomara un fruto.
Por fortuna el viejo Mr. Galaxia recordó la leyenda y logro avisarle a Chato antes de que arrancara el primer fruto, en ese instante el pequeño Rucci se convirtió en un gigante muy molesto pues habían frustrado su intento por ser libre, independiente.
Así que los Austin no tuvieron otra elección que desenfundar sus armas y pelear pero había un problema, la maldición del árbol dorado le daba vida eterna así que por más que lo atacaban ninguna de sus armas lo hería, de nuevo volvió a aparecer la pequeña Aimeé.
-Rucci Rucci.
-Aléjate Aimeé es peligroso- le dijo muy preocupada su madre.
-Duende Rucci hay una forma en la que puede quitarse la maldición. En ese momento dejo de atacar y regreso a su forma normal.
-¿Si? Dime cual es.
-Pues la maldición del árbol te da vida eterna cierto.
-Si.
-Pero también te quita libertad o me equivoco.
-No, no te equivocas.
-Has intentado ir más allá de la llanura.
-Miles de veces.
-En todas ellas te ha importado la maldición.
-Pues sí.
-Pues la única manera en la que te puedes librar del árbol es quitarte de la mente la maldición y solamente piensa en tu independencia, la fuerza del árbol reside en tu miedo.
Así el pequeño Rucci camino decidido a buscar su libertad, su independencia frente a la maldición y quedo libre.
-Gracias pequeña, ¿qué puedo hacer para recompensarte?
-Pues dile a mis amigos que tienen que hacer para abrir las puertas.
-Claro, por su puesto. De hecho es muy sencillo solamente tienen que ponerse los cinco las máscaras al mismo tiempo y empujar todos juntos las puertas; pero apresúrense pues parece que el gran cataclismo esta a punto de ocurrir.
Y así como dijo Rucci hicieron los cinco Austin y pudieron entrar y salvar a todos los habitantes de Bella.
Después de casi tres largos años y a punto de terminarse las provisiones de la fortaleza vieron la salida de un pequeño conejo de su madriguera lo que les anunciaba que el Gran Cataclismo había pasado, que al fin podían salir de la larga Última Noche del Mundo.
Desgraciadamente todo cuanto conocían había cambiado y Bella había quedado destruido por lo que decidieron fundar la nueva ciudad en la fortaleza y la nombraron FONTANA BELLA.
Nombre que conserva hasta la fecha y hasta el día en que otro cataclismo arrase con ella y también hasta que esos cinco Austins regresen…

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